Pienso en las personas que van a usar mis diseños cuando me pongo a bocetar, pienso en que hombres y mujeres por igual puedan usarlo, pienso en incluirlos a todos, jovenes y adultos, pienso que las personas que usan mis creaciones se atreven a verse diferente, a jugar a vestirse. La gorra tiene guiños al café, al buen humor, a la velocidad y a la ternura.
El Apapacho desde sus inicios ha sido un punto de encuentro para personas con un cariño especial por las bicicletas y todo lo que tenga que ver con ello, teníamos un capricho por cumplir. Una gorra.
Las gorras que usan los biciclefans son chistosas, yo personalmente no me veo usando una, pero me gusta verlas en otras personas. En Kiko por ejemplo.
A Mau lo conocí con su gorra ciclista y sus pelos alborotados, desde ese entonces, cuando él me enseñó a rodar he colaborado diseñando para diferentes personas con la misma afinidad, jerseys en su mayoría.
Por suerte Rafa, amigo mío me hace segunda en muchas de mis ideas y se puso a patronar la gorra mientras yo desarrollaba un diseño que se pudiera imprimir en serigrafía.
Después de algunas pruebas llegamos al resultado deseado que para suerte mía cumplía con las expectativas de los biciclefans encafeinados.
Todo el proceso desde el diseño hasta su elaboración tomo al rededor de un año, pasando de mano en mano para finalizar en manos de quienes ahora lo portan con orgullo.
Gracias a todas y todos los que lo hicieron posible.